- Lo primero que hay que hacer es limpiar los mejillones, eliminando las ”barbas” que tienen y la suciedad de las conchas.
- Una vez hecho esto pasarlos por agua y ponerlos a cocer. Es necesario echar un poco de sal. Bastará con poner poca agua a cocer ya que los mejillones por su naturaleza desprenden agua de por sí.
- Es importante tapar los mejillones mientras se cuecen para que las conchas se abran (el proceso de cocción oscila entre los 5 y 10 minutos).
- De vez en cuando, levantar la tapa y si algunos de ellos ya están abiertos pueden ir retirándose.
- Para finalizar, se pueden dejar las dos conchas o retirar la concha superior solamente.
- Los colocamos en una bandeja y los servimos acompañados de limón si se quiere.
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